Prensa ABAE. — La Agencia Bolivariana para Actividades Espaciales (ABAE), ente adscrito del Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología (MINCYT), reafirma el compromiso de Venezuela con el uso soberano y solidario de la tecnología espacial mediante el procesamiento de imágenes satelitales y la elaboración de productos cartográficos para la gestión de desastres.
Enmarcadas en la Ley Orgánica del Plan de la Patria de las 7 Grandes Transformaciones 2025-2031, estas capacidades posicionan a Venezuela como actor de referencia mundial en aplicaciones espaciales al servicio de los pueblos. La Dirección de Aplicaciones Espaciales (DAE) adquiere imágenes de alta resolución desde satélites nacionales como el Sucre (VRSS-2), las procesa mediante algoritmos de teledetección y genera mapas temáticos para identificar zonas afectadas por inundaciones, deslizamientos, incendios y tormentas, incluso en áreas de difícil acceso.
El especialista Carlos Zerpa explicó que esta integración «ha transformado la gestión de riesgos de un modelo basado en la respuesta ante emergencias a uno proactivo. La capacidad de generar mapas temáticos de alta precisión permite a las autoridades nacionales como Protección Civil, organismos de seguridad y ministerios visualizar escenarios complejos mediante el análisis multitemporal y la detección de cambios». En prevención, añadió, «por medio de datos espaciales se determinan áreas susceptibles a inundaciones, esto se traduce en planes de ordenamiento territorial basados en datos técnicos, optimizando las rutas de evacuación y el fortalecimiento de infraestructuras vitales antes de que ocurra el evento».
Solidaridad espacial como política de Estado
La participación de Venezuela en la Carta Internacional sobre el Espacio y las Grandes Catástrofes expresa la solidaridad que orienta su política exterior. Durante abril del presente año, la ABAE actuó como proveedora de productos de valor agregado en activaciones de la Carta por inundaciones en la República Dominicana, Kazajistán y Nueva Zelanda, permitiendo comparar escenarios antes y después de cada evento para orientar la respuesta humanitaria.
«Los productos suministrados no son solo representaciones gráficas; son herramientas que permiten a los equipos de rescate internacionales conocer la magnitud real del desastre en áreas de difícil acceso», expresó Zerpa, quien subrayó que «esta sinergia operativa garantiza la interoperabilidad de infraestructuras orbitales, optimizando la capacidad de respuesta humanitaria y la mitigación de desastres de gran magnitud bajo un enfoque de cooperación transfronteriza».
Con estas acciones, Venezuela se proyecta ante la comunidad internacional como una nación con soberanía técnica real, capaz de aportar conocimiento espacial en beneficio de otros pueblos, fortaleciendo así su diplomacia científica y su presencia en los mecanismos multilaterales de reducción del riesgo de desastres.



