Prensa ABAE. — La República Bolivariana de Venezuela participó de manera activa en la Primera Asamblea General de la Agencia Latinoamericana y Caribeña del Espacio (ALCE), celebrada el 20 de febrero de 2026 en la ciudad de Querétaro, Estados Unidos Mexicanos. El evento marcó un hito en la integración espacial de la región al instalar formalmente el primer órgano operativo de este organismo multilateral, concebido para articular las capacidades espaciales de América Latina y el Caribe.
La delegación venezolana, encabezada por Adolfo José Godoy Pernia, presidente de la Agencia Bolivariana para Actividades Espaciales (ABAE), asumió un papel protagónico en las deliberaciones que definieron la estructura institucional, el marco jurídico y la hoja de ruta estratégica de la ALCE.
Un proceso de integración con raíces profundas
La instalación de la ALCE es el resultado de un proceso diplomático iniciado en octubre de 2020 en el seno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), bajo la premisa de la utilización pacífica del espacio ultraterrestre. Venezuela firmó el documento de adhesión en septiembre de 2021, en el marco de la VI Cumbre de la CELAC, y ratificó su compromiso el 22 de diciembre de ese año, según lo estipulado en la Gaceta Oficial de la República N° 6.673. La entrada en vigor del Convenio Constitutivo se concretó tras la ratificación por parte de Cuba en septiembre de 2024, al completarse el quórum estatutario.
La ceremonia de apertura, realizada en el Palacio de Gobierno del Estado de Querétaro, contó con las intervenciones de Mauricio Kuri, gobernador de Querétaro, y Juan Ramón de la Fuente, secretario de Relaciones Exteriores de México. Durante la sesión plenaria, los Estados miembros aprobaron por consenso el reglamento interno y los instrumentos que confieren personalidad jurídica al organismo.
Entre las decisiones más relevantes, se designó al Centro Nacional de Tecnologías Aeronáuticas (CNTA), ubicado en Colón, Querétaro, como sede permanente de la ALCE, y se nombró a Óscar Freddy González Rivera como secretario general. La representación venezolana participó activamente en estos procesos, velando por que la visión de una integración soberana y multipolar constituyera el eje rector de la nueva dirección.
La Asamblea contó con la participación de directivos de la Administración Espacial Nacional de China (CNSA), la Agencia Espacial Española (AEE), la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Organización Internacional Ítalo-Latinoamericana (IILA). Se formalizó el nombramiento del Instituto de Investigación Aeroespacial de Corea (KARI) como asesor técnico permanente, y se oficializaron las presentaciones del Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe (SELA) y de la Universidad de las Indias Occidentales (UWI, por sus siglas en inglés). España y Corea del Sur participarán como observadores y aliados clave.
Hacia la autonomía tecnológica regional
La Asamblea trazó una ruta orientada al fortalecimiento de la autonomía tecnológica regional, con iniciativas como la creación de un sistema de observación satelital enfocado en vigilancia climática, alerta temprana ante desastres y productividad agrícola, así como proyectos de telecomunicaciones para reducir la exclusión digital en poblaciones rurales. Se establecieron espacios de diálogo con el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) para asegurar financiamiento a iniciativas de investigación y desarrollo.
«La participación de Venezuela en la Primera Asamblea General de la ALCE reafirma nuestro compromiso con la integración espacial latinoamericana y caribeña. Este organismo representa una oportunidad histórica para que nuestros pueblos accedan a las tecnologías satelitales más avanzadas y las pongan al servicio del desarrollo integral y la soberanía tecnológica de la región», expresó Adolfo Godoy, presidente encargado de la ABAE.
Con la instalación de su primer órgano operativo, la ALCE se posiciona como un pilar esencial para la integración científica y la independencia tecnológica espacial de América Latina y el Caribe en el siglo XXI.










