Prensa ABAE. — Cinco profesionales de la Agencia Bolivariana para Actividades Espaciales (ABAE) participan desde este miércoles 25 de febrero en el curso Economía Espacial y Emprendimiento, organizado por la Agencia Espacial Italiana (ASI) y el Instituto Italo-Latinoamericano (IILA). La formación tiene como objetivo proporcionar conocimientos y herramientas estratégicas para el desarrollo de la economía espacial.
El curso, con una duración de 9 horas académicas que se extenderán hasta el 5 de marzo, aborda temas fundamentales como la regulación de la economía espacial frente a las nuevas tendencias tecnológicas y de innovación, el futuro de este sector en un contexto de expansión de capacidades tecnológicas, la habilitación de inversiones en infraestructuras espaciales y la integración del espacio en la sociedad y la economía.
La expansión de la economía espacial resulta determinante para el progreso tanto de los servicios dirigidos a la Tierra como de la exploración del espacio. En un marco de inclusión y desarrollo sostenible, se prevé que la economía espacial global alcance los 1,8 billones de dólares para 2035.
El licenciado en Economía Ronald Carrillo, de la Unidad de Gestión de Productos y Servicios de la ABAE, valoró la participación en esta formación: «Esta iniciativa de formación continua refleja el compromiso institucional de la ABAE con la excelencia operativa. Hoy estamos participando compañeros que pertenecen a la unidad de política y prospectiva espacial y asuntos bilaterales y multilaterales de la ABAE con el fin de fortalecer el talento humano, y contribuir simultáneamente al desarrollo de la soberanía científica y tecnológica venezolana a través del motor espacial».
Venezuela ante la economía espacial
La economía espacial se consolida en Venezuela como un eje estratégico que transforma la vida cotidiana de los venezolanos y desempeña un rol activo en la ampliación, aceleración y escalamiento de nuevas etapas del desarrollo espacial nacional.
Bajo la gestión de la ABAE, ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología (Mincyt), esta industria no se limita a la exploración cósmica, sino que genera valor en sectores cotidianos de importancia fundamental.
Carrillo también señaló: «Venezuela puede posicionarse como un referente regional en cuanto a economía espacial se refiere. Capitalizando su infraestructura de estaciones terrenas para el control satelital. El país cuenta con proyectos de satélites de observación terrestre como el Miranda y el Sucre, los cuales han permitido capturar imágenes de alta resolución para procesar información geoespacial clave que se traducen en beneficios directos para el desarrollo económico y social del país en áreas como: la agricultura de precisión, la gestión de riesgos ante desastres naturales, y por último la seguridad territorial y el monitoreo ambiental».
Visión estratégica y soberanía tecnológica
Misael Medina, jefe de la Unidad de Política y Prospectiva Espacial de la ABAE, enfatizó: «La apropiación espacial venezolana es un proceso propiocéntrico integral que involucra a todos los actores para afianzar la identidad del espacio. Debemos agregar valor a bienes y servicios espaciales, empleando el poder popular y marcos legales innovadores para superar desafíos globales». Medina destacó que esta visión genera empleo calificado y puestos directos en el sector científico-espacial, y contribuye al desarrollo económico de Venezuela.
La economía espacial asegura autonomía tecnológica, reduce la dependencia externa y posiciona a Venezuela como referente en la región. A través de alianzas internacionales con Rusia, China y diversas agencias espaciales, el país intercambia datos orientados a la paz y el progreso productivo, en alineación con el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación.
La ABAE reafirma su compromiso con un crecimiento sostenible e invita a instituciones y comunidades a sumarse a este esfuerzo por el fortalecimiento del sector espacial en beneficio de todos los venezolanos.
