Prensa ABAE. — La Agencia Bolivariana para Actividades Espaciales (ABAE), ente adscrito del Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología (MINCYT), integra imágenes satelitales ópticas y de radar para evaluar los daños ocasionados por los terremotos que sacudieron el norte de Venezuela el 24 de junio de 2026. El trabajo se realiza en el marco de la Activación 1036 de la Carta Internacional Espacio y Grandes Desastres, mecanismo que reúne a agencias espaciales de todo el mundo para apoyar la respuesta ante catástrofes.
Los especialistas de la ABAE han recibido y procesado más de 1.400 imágenes satelitales, a partir de las cuales se han generado más de 100 productos cartográficos de valor agregado. Estos productos apoyan la evaluación de daños y la toma de decisiones de los organismos responsables de la gestión de riesgo.
Entre las herramientas empleadas destaca la técnica conocida como InSAR, o interferometría de radar de apertura sintética, que permite medir con precisión milimétrica los movimientos y deformaciones de la corteza terrestre. El método utiliza señales de radar emitidas desde satélites, las cuales rebotan en la superficie terrestre y son captadas nuevamente por el sensor. La comparación de estas señales en distintos momentos genera un mapa de deformación conocido como interferograma, que representa visualmente las alteraciones del terreno mediante patrones de colores.
De acuerdo con los especialistas de la ABAE, cada ciclo completo de color en el interferograma equivale a un desplazamiento físico de la superficie de aproximadamente 2,8 centímetros.
Carlos Zerpa, especialista en procesamiento digital de imágenes de la ABAE, explicó que como parte del análisis se elaboraron productos cartográficos especializados para identificar afectaciones en edificaciones, infraestructura crítica y vías de comunicación. Precisó que la información satelital se complementa con verificaciones en campo, las cuales permiten actualizar los productos y confirmar el alcance de los daños.
«Hemos podido elaborar productos pre y post evento en el estado La Guaira a partir de datos ópticos de alta resolución, los cuales consisten en mapa de seguimiento de afectación en centros poblados en dicha entidad a causa de los terremotos ocurridos el pasado 24 de junio», señaló Zerpa.
El especialista agregó que «estos productos, son herramientas vitales en la gestión de riesgos tras un terremoto, ya que traducen datos complejos en información visual clara».
La comparación temporal de las imágenes ha permitido detectar cambios en el territorio y estimar el impacto del evento sobre áreas urbanas e infraestructura estratégica. Con las imágenes ópticas y de radar se generaron mapas de daños estructurales, evaluaciones de accesibilidad, análisis de carreteras y puentes, identificación de comunidades aisladas, evaluación de desplazamientos del terreno y cartografía de apoyo para las operaciones de emergencia.
El trabajo desarrollado por la ABAE permite disponer, en un período reducido de tiempo, de una visión integral de las zonas afectadas por los terremotos. Esta información apoya la toma de decisiones de los organismos responsables de la atención de la emergencia y la planificación de las acciones de recuperación, lo que se traduce en un beneficio directo para las familias venezolanas afectadas. La aplicación de tecnología espacial en la gestión de riesgos reafirma el compromiso de la Nación con el uso pacífico del espacio y con una ciencia para la vida.
