Prensa ABAE. — La Agencia Bolivariana para Actividades Espaciales (ABAE) capacitó a sus profesionales en el estudio geofísico de las fallas del norte de Venezuela, con una ponencia que planteó combinar los datos satelitales convencionales con mediciones geofísicas tomadas desde tierra, mar y espacio.
La actividad formó parte del ciclo de conferencias de ciencia, tecnología, economía y cultura espacial que impulsa la ABAE, ente adscrito del Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología (MINCYT). Se realizó en la sala de conferencias del Sistema de Aplicaciones Terrestres (SAT) y estuvo a cargo de la doctora Andreina García Reyes, ingeniera y magíster en Geofísica de la Prospección, egresada de la Universidad Central de Venezuela (UCV).
Titulada «El magnetismo terrestre y lo que aún necesitamos medir. Una mirada desde el mar y desde el espacio sobre las fallas del norte de Venezuela», la ponencia buscó fortalecer los conocimientos de los profesionales de la ABAE en ciencias aplicadas y tecnología espacial.
El magnetismo terrestre es el campo magnético del planeta, y las rocas del subsuelo lo alteran de forma local según sus propiedades, lo que permite inferir qué hay bajo la superficie. García Reyes abordó las propiedades físicas del subsuelo en el norte del país y su relación con las manifestaciones geológicas en superficie, en un entorno de fallas geológicas y límites de placas tectónicas. El norte de Venezuela se ubica en la zona de interacción entre las placas del Caribe y Suramericana.
Datos desde tierra, mar y espacio
La ponente destacó la importancia de combinar los datos satelitales del espectro visible con datos geofísicos tomados desde tierra, mar o espacio.
«Estamos más habituados a interactuar con datos satelitales del campo de lo visible, como cámaras o sensores ópticos, y es menos usual utilizar datos geofísicos desde los satélites o desde tierra e incorporarlos. Esta información contribuye a entender aún más cómo están constituidas las propiedades físicas del subsuelo al norte de Venezuela y cómo se pueden correlacionar con las expresiones en superficie en un contexto de fallas y límites de placas», explicó García Reyes.
También se refirió a las diferencias de escala y resolución espacial, es decir, al nivel de detalle de cada método. Indicó que la exploración marina ofrece un nivel de detalle particular para superar la barrera física del agua, que dificulta la observación remota directa del fondo marino mediante satélites.
El aporte de la ABAE
Sobre el papel de la ABAE en la generación de insumos para la toma de decisiones estratégicas, la ponente subrayó que «la ABAE es sumamente importante porque hace parte de los organismos que permiten aportar datos para una mejor gestión del territorio. Es una institución pionera en desarrollo espacial y sus aplicaciones en Latinoamérica».
Al cierre de la actividad, el presidente de la ABAE, coronel Adolfo Godoy Pernía, y la directora de Aplicaciones Espaciales, Verónica De Souza, entregaron un certificado a la doctora García Reyes por su participación y su impulso al desarrollo tecnológico del país y de las ciencias espaciales.
Al fortalecer la formación de sus profesionales en geofísica, la ABAE amplía su capacidad para interpretar datos del subsuelo en una región de intensa actividad tectónica. Esa información aporta insumos a los organismos responsables de la gestión del territorio y de los riesgos, y beneficia así a las comunidades que habitan el norte del país. De este modo, la formación científica del talento humano y el uso pacífico del espacio contribuyen a una ciencia nacional al servicio del pueblo venezolano.







