Prensa ABAE. — La Agencia Bolivariana para Actividades Espaciales (ABAE), ente adscrito del Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología (MINCYT), consolida sus capacidades técnicas en el procesamiento, análisis y generación de datos e imágenes satelitales. Este trabajo permite transformar la información captada por el satélite Sucre (VRSS-2) en cartografía temática de alto valor estratégico, con aplicaciones en la planificación agrícola, el monitoreo ambiental y la gestión de riesgos en todo el país.
Esta labor se ejecuta a través del Sistema de Aplicaciones Terrestres (SAT) y de la infraestructura desplegada en la Estación Terrena de Control Satelital (ETCS) Baemari, ubicada en la Base Aeroespacial Capitán Manuel Ríos, en El Sombrero, estado Guárico. Allí, un equipo de especialistas venezolanos convierte de forma continua los datos crudos captados en órbita en información aplicada, útil para la toma de decisiones en el territorio nacional.
Descarga y procesamiento de datos satelitales
La ETCS Baemari está conformada por un conjunto interconectado de equipos y subsistemas especializados que mantienen el intercambio de información con el satélite Sucre en órbita. Su operación depende del equipo técnico adscrito a la Unidad de Segmento Terreno de la Dirección de Sistemas Espaciales.
El Subsistema de Seguimiento y Retransmisión de Datos (TDRS) cumple un papel fundamental en la descarga eficiente de la información del satélite Sucre (VRSS-2). Los datos captados se convierten en información crítica para el monitoreo ambiental, la gestión de recursos, la planificación agrícola y urbana, y la prevención de desastres.
El Coronel José Gregorio Araujo Martínez, director de Sistemas Espaciales de la ETCS, señaló que cada actividad técnica desarrollada en la estación garantiza el funcionamiento óptimo de los sistemas de comunicación, la observación del territorio nacional y el desarrollo de nuevas tecnologías espaciales.
Los operadores de la ABAE realizan el monitoreo continuo de los subsistemas de comunicación, el análisis de los parámetros orbitales y la gestión de los datos crudos mediante el software BES. El equipo también regula la velocidad de descarga y envía automáticamente la información a la Interfaz de Procesamiento Satelital (IPS) para su análisis posterior.
Capacidades técnicas desplegadas
Dafherlym Briceño, geógrafa y jefa de la Unidad de Observación de la Tierra de la Dirección de Aplicaciones Espaciales (DAE), explicó que la ABAE cuenta con personal especializado en geociencias y telecomunicaciones para la planificación de misiones satelitales y el procesamiento digital de las imágenes captadas por el satélite Sucre (VRSS-2), así como del catálogo de imágenes del satélite Miranda (VRSS-1).
«El personal técnico se encarga tanto de la planificación de misiones del satélite como del monitoreo y procesamiento de la data cruda satelital que se descarga diariamente en la estación terrena de control satelital y que luego es enviada al sistema de aplicaciones terrestres», indicó Briceño.
A través de sistemas de percepción remota y sensores múltiples, la institución procesa datos captados por sensores ópticos y de radar de apertura sintética (SAR), lo que permite obtener información de la superficie terrestre incluso bajo condiciones de alta nubosidad o durante la noche.
En los análisis de radar, los especialistas aplican técnicas de polarización cruzada, polarización paralela o combinaciones de ambas para identificar con precisión las zonas afectadas por un evento. El procesamiento incluye correcciones radiométricas, atmosféricas y geométricas, junto con técnicas de teledetección orientadas a extraer datos de las áreas de interés.
Estos productos se integran en Sistemas de Información Geográfica (SIG), con los que se generan mapas temáticos previos y posteriores a un evento. Dicha cartografía es empleada por los organismos con competencia en la administración de desastres para apoyar la toma de decisiones en el territorio nacional.
El trabajo diario que se realiza desde la ETCS Baemari y el SAT permite que instituciones como Protección Civil y otros organismos de gestión de riesgos cuenten con cartografía actualizada para orientar sus decisiones frente a emergencias, además de información aplicada a la planificación agrícola y al monitoreo ambiental. De esta manera, la capacidad técnica desarrollada por especialistas venezolanos se traduce en herramientas concretas al servicio de las comunidades, y contribuye a una ciencia espacial orientada al uso pacífico del espacio ultraterrestre y al bienestar del pueblo venezolano.
